¿Quién es Robert Walser? Por su nombre, suena a otro escritor europeo. ¿Entonces qué de especial tiene entre sus contemporáneos? Creo que nada más especial que el reconocerse no especial, intrascendente, vulgar, pobre, servidor y pequeño. Tal vez esa haya sido la ambición del escritor: caminar hacia el empequeñecimiento. Y caminar fue el ejercicio más común de Walser, al contrario, por ejemplo, de Proust, quien escribió postrado en su cama. Caminar, como dijo algún filósofo, enciende la sabiduría. O algo así. Con estas brevísimas referencias al autor, nos iniciamos en Los Hermanos Tanner (1907), novela que narra las peripecias de Simon Tanner, un joven novato en la experiencia de la vida adulta. Cabe decir que esta narración no se consuma por fantásticos hechos, ni giros de tuerca, ni aventuras trepidantes. Es, más bien, como si la voz narrativa fuese el propio lector, como si presenciáramos en vivo a Simon y sus extensa caminatas, donde solo sus meditaciones lo acompañan mientras otra...