A mediados de los años sesenta, Theodor W. Adorno ofreció una conferencia acerca de una preocupante situación que se desarrollaba en Alemania: los nuevos partidos fascistas alcanzaban una cantidad representativa de votos en las urnas. El fenómeno, explicaría, no era para solo sorprenderse, sino para entender y cuestionarse cómo las ideologías más radicales de derecha encontraron su asidero en el fascismo hitleriano y flexibilizaron antiguos mecanismos de propaganda para introducirse legalmente en el debate público.
El libro que recoge esta declaración de Adorno se titula "Nuevos rasgos del radicalismo de derecha" y, para ser sinceros, en tan solo 50 páginas coloca en relieve, de manera concisa y frontal, aquellas características y medios de los que dispone esta ideología que ha recobrado una fuerza insospechada en todo el mundo. Sin preverlo, el filósofo alemán expresa una suerte de vaticinio de lo que serían las actuales herramientas de despliegue de la ideología radical de derecha.
En lo que denomina "trucos" o estrategias, Adorno desmantela los mecanismos de la propaganda radical de derecha, entre los que resaltan la identidad autoritaria, el formalismo u obediencia acrítica de las leyes, el culto al orden y la disciplina, la sacralización de símbolos e instituciones nacionales, la defensa de una sola identidad y el respeto a las élites dirigentes, la investidura de voces autorizadas e incuestionables en temas específicos (economía, administración, justicia, derecho, etc.), la calificación de "comunismo" a todo cuestionamiento u opinión que difiera del discurso oficial y a la misma propaganda en los medios de comunicación como el verdadero y subyacente fin de esta ideología.
Texto que por ser breve no deja de ser directo y lúcido. El autor invita a repensar y hacer frente a la propaganda fascista y de grupos radicales de derecha no desde el silencio y la burla, sino desde el contacto con sus sombras y aspectos medulares, a fin de detener sus mecanismos de repetición y expansión en grupos de poder:
"Lo único que me parece realmente prometedor es que se advierta a los potenciales seguidores del radicalismo de derecha cuáles son las consecuencias que puede tener, que se les aclare que esa política arrastra irremisiblemente al desastre. Si se quieren atajar en serio estas cosas, hay que hacer referencia a los propios intereses de aquellos a quienes va dirigida la propaganda".


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