Solo se puede salir indemne de Los chicos de la Nickel sin haberla leído. No existe manera que no te sumerjas plenamente en la historia. Desde la admiración ante un estilo maduro y ágil de la narración hasta el horror o desolación por la miseria y despojo de sus protagonistas, transita de igual forma la ansiedad por lo impredecible, la revoltosa esperanza o la convicción por una revolución dentro de esta novela, ganadora del Premio Pulitzer 2020. El segundo reconocimiento para un autor cuyo anterior libro, El ferrocarril subterráneo , también Pulitzer, vuelve a interpelar al lector ante la precariedad de un primigenio sistema carcelario para menores de edad, en la que en su raíz más profunda y nefasta confluyen el racismo, la segregación y la violencia. En esta obra, es posible reconocer tres tipos de relatos: el de iniciación o aprendizaje, el histórico y el político. Reconocer no significa distanciar; al contrario, Whithead construye en este periplo un juego de tiempos, d...