Una distopía es un paraíso indeseable. Podemos imaginarla como un régimen cuya efectividad radica en el control y poder totalitarios. Básicamente, es lo contrario a una utopía, la perfección anhelada. En la literatura, abundan ejemplos de estas ficciones. Conocemos aquella "trinidad" conformada por Un mundo feliz , 1984 y Fahrenheit 411 . Cada una de estas distopias ubica sus núcleos en la tecnología y la felicidad, el control y la vigilancia, en la cultura y la historia, respectivamente. También tenemos a El cuento de la criada , cuyo centro es la mujer, el Estado y la religión. Sin embargo, no conocía hasta ahora una distopia que no surgiera de un futuro distante, y cuyos pilares se afiancen en la esclavitud y el colonialismo, que revelase discursos racistas e imperialistas, que satirizara a los medios de comunicación y a la comunidad científica, que exponga la cuestión del medio ambientel a dimensiones casi bélicas, y que diera una vuelta de tuerca a la supremacia del s...